martes 10 de noviembre de 2009

Historia del que esperó siete años



Jorge Allen, el poeta, amaba a una joven pechugona de los barrios hostiles.

Segun supo después, alcanzó a ser feliz. Una noche de junio, la chica resolvió abandonarlo.

-No te quiero más- le dijo.

Allen cometió entonces los peores pecados de su vida; suplicó, se humilló, escribió versos horrorosos y lloró en los rincones. La pechugona se mantuvo firme y rubricó la maniobra entreverándose con un deportista reluciente.

El poeta recobró la dignidad y empleó su tiempo en amar sin esperanzas y en recordar el pasado. Su alma se retempló en el sufrimiento y se hizo cada vez más sabio y bondadoso. Muchas veces soñó con el regreso de la muchacha, aunque tuvo el buen tino de no esperar que tal sueño se cumpliera. Más tarde supo que jamás habría en su vida algo mejor que aquel amor imposible.

Sin embargo, una noche de verano, siete años y siete meses después de su pronunciamiento, la pechugona apareció de nuevo. Las lágrimas le corrían por el escote cuando le confesó al poeta:

-Otra vez te quiero.

Allen nunca pudo contar con claridad lo que sintió en aquellas horas. El caso es que volvió a su casa vacío y desengañado. Quiso llorar y no pudo. Nunca más volvió a ver a la pechugona. Y lo que es peor, nunca más, nunca más volvió a pensar en ella, ni a soñar su regreso.
................................................................................................................................................... Alejandro D.

31 adioses:

vuelo de hada... dijo...

Oyéme pero tremenda la pechugona esta no? jaja asi es el amor a veces tan insensible otras veces con oportunidades pero que son por muchos desperdiciadas, en fin.
Un abrazo que historia de amor y pobre poeta!

Eris dijo...

AMO A ALEJANDRO DOLINA!!! es todo lo que puedo gritar.... (y la gente se me queda mirando, esa gente que piensa que uno ama solo lo externo no? y camino erguida orgullosa de mi declatación.

Gracias por traerlo. Un beso gigante Fher!!

Alalba dijo...

Se mantuvo enamorado de un sueño que al hacerse realidad disipó el encanto...
Por cierto la pechugona se dió cuenta un poco tarde de que aún le queria, no?
Me has recordado una frase:
"Quién se fué sin ser echado , vuelve sin ser llamado" pero no siempre da resultado...

Muaks.

Forbidden dijo...

Que buen cuento de gran autor nos traes mi querido amigo.

Desde una habitacion en la joven Buenos Aires te dejo un fuerte abrazo

gustavo dijo...

Dolina es un capo en serio. Una historia que es un recreación del tango ese que dice "Volvió una noche..." no se mucho sobre títulos de tangos. Pero en general es así, idealizamos lo perdido y nos enamoramos de la perdida en sí. Una cuestión muy humana. Abrazo.

Javier Pol dijo...

Sinceramente no se quien era peor si él o ella, tal para cual. Me dejas sin argumentos validos jajajaja, vamos que no se a quien mandaría a tomar por... de los dos o los dos a la vez. Que pena de personas humanas.


Venga más, quiero más, y más o te mando a los tigres yaaaaaaa.

Un abrazo amigo, fantástico como siempre.

POLIDORI dijo...

Algunas veces hay que tener cuidado con lo que se desea, y ama, no vaya a ser que se consiga.

El conseguir los sueños hace que algunos/as pierdan el interés en ellos y dejen de valorarlos. ¿Es el caso?




John W.

Ursula dijo...

fher...

y Dolina tiene esas cosas...
sus tremendas pechugonas y esos regresos que nunca dejan sueños... pero lo dice de una manera tan llena de realidad... que cualquiera puede ser la pechugona o el soñador!!! y vivir esperando o soñando... o ambas cosas... no?

muy bueno!!

besos!!!

Rubi Iñigo Garay dijo...

Buena historia la de la pechugona y el poeta.
Saludos!!!
Que tengas una bella noche.

caleidoscopiocatarsis dijo...

El tiempo,qué bondadoso y qué cruel que puede ser al mismo tiempo no? confuso,pero sabio a la vez...
Maravilloso volverte a leer! estaba perdida buscando a mis palabras,por suerte aparecieron nuevamente :) saludos!!!

Mónica dijo...

Me vino a la memoria aquella canción de Penélope esperando sentada en el andén...

Pero en este caso parece que ya no eran las pechugas que él recordaba je... Los desencuentros no? Los amores a destiempo... qué se le va a hacer...

Un gusto pasar por acá
Un beso
Mónica

María dijo...

Hola Fer!

Pobre poeta, y menuda tipa la Pechugona, así es la vida.. Lloras por alguien cuando te deja, lo pasas fatal, pero al cabo de un tiempo te das cuenta de que no merece la pena soltar una lagrima más..
La sonrisa permanece nuevamente en el rostro y ves todo de diferente manera..
Los sentimientos cuando sufres cambian..

¡Me encantó esta entrada!..

Un fuerte abrazo desde Almería, España..

María..

VeroniKa dijo...

Cuando leí el título me acordé de Dolina y la casualidad que en estos días habia estado revisando las historias de los Hombres sensibles de Flores...:)

fantástica elección.

besos

Onminayas dijo...

De que podría quejarse: seguro que aquel desamor le fue propicio para escribir sus mejores textos.

Un abrazo, Fher.

Susurros Mortales dijo...

Cuantas veces nos pasa que deseamos algo con fuerza e incluso con desesperación y una vez que lo conseguimos pierde todo el valor que le habíamos dado. Otras veces solo se trate de dar otro pasito más y olvidar el pasado para poder seguir caminando.

Besitos fher.

Raquel Llopart dijo...

"AHORA ES DEMASIADO TARDE PRINCESA..." diría Sabina.

Qué bueno que apareció la pechugona, el poeta vivía de una idealización, esperando algo que sólo tejía su mente.
Con el corazón no hay vueltas: se quiere o no se quiere.
Me gustó mucho la historia, escucho siempre a Dolina, y tiene esas cosas, un tanto crueles.
o ¿reales?
Gracias por compartirlo.
Besos

almacatamarcana dijo...

Sueños hechos realidad!!!
Cuanto duran?
Un abrazo

Crisálida Azul dijo...

Quiso llorar como muchos; no pudo, como algunos anónimos.
Es agradable darte click.
Viento para ti, F.

adry brovia dijo...

" Otra vez te quiero"...Para un poeta que sabe que cada palabra tiene un gran significado, debe haber sido terrible!!
O se ama o no se ama...así de simple.
Otra vez te amo, como volviendo porque no le queda otra...por más pechugona...provoca desamor a cualquiera.
Un beso
Adriana

aLeVoSia dijo...

La realidad siempre mata a la ficcion ese otra vez no debio decirlo nunca

manu dijo...

Perdieron su momento, luego, años después…intentar….y creer que aquello que sucedió entre ambos, que aquel amor puede volver nuevamente, “ser lo que fue”…es imposible. Los hechos demuestras que las cosas nunca pueden volver a su estado anterior, las cosas cambian y el paso del tiempo es inevitable.

Grosso Dolina.

Saludos!

salvadorpliego dijo...

Genial esta lectura. Te la aplaudo.

Un placer leerte.

Noelia dijo...

Oye muy bueno!!! creo que más que amor eso parecía un autocastigo que bueno que ella regresó y lo sacó de la duda


Besos

Feliz fin de semana

Noe

La.Angie dijo...

chingadoo.. asi llega a pasar!!.. lo admito U_u

Cat's dijo...

El angel gris anda tocando puertas por mi casa, me deja siempre un papelito en la persiana que dice "te sigo"....
yo le he dejado otro que dice "te busco".

besosssssssss, gracias por venir a mi casa :)

Mar dijo...

Ah. Siempre he admirado a las personas con tanta fortaleza. Como para decirle que no a la persona extrañada, amada y demás.

Miel dijo...

Hola, primera vez que me doy una vuelta por acá y me ha gustado.

Saludos ;)

Buscador de buscadores dijo...

Qué historia tan fructífera para un poeta !!

Rizaste el rizo al describir de este modo la vacuidad del deseo, pero soy de los que piensa que aún te quedaste corto... Creo que sólo deseamos el deseo en sí. No puede ser de otro modo.

Magistral. Un abrazo.

Dama Blanca dijo...

Yo soy de las que piensan que antiguos amores, años más tarde no funcionarán. Porque nosotros habremos cambiado, y si amamos algo, será el recuerdo de lo que éramos individualmente y que formó un "nosotros".
Después, si se intenta retomar, lo que queda, como suele decirse... son las cenizas.

¡Muy bueno!
Un saludo.

cosasimpropias dijo...

es la desdicha del amor a destiempo
hermoso texto!

una más... dijo...

Muchas veces nos aferramos a lo que fue, eso es vida también.. también nos hace sentirnos vivos el desamor, uno se acostumbra a lo que fue..no porque ame lo que tuvo..
uhm.. creo que me estoy liando, espero que dentro de todo encuentres " el qué " de lo que quiero decir..jajaj
Besos.. cuando otro?

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