
Café con leche y dos medialunas, lo de siempre, en la mesa de siempre, junto a la misma ventana. En quince minutos la espera una jauría adolescente dispuesta a conjugar imperfectamente el pretérito perfecto del verbo amar. Poco le importa eso.
Abre su netbook, revisa el correo y ahí lo encuentra sembrando cine y besos a las siete y media de la mañana. De pronto se derrama en el desayuno una alegría atiborrada de pánico. Se mira en la ventana y descubre, tras esos párpados ligeramente caídos, su mirada boquiabierta y una sonrisa latente llenándole los labios.
Tiembla, a duras penas termina el café con leche, medialunas no, hoy no. Tiembla, lo piensa, lo retiene, lo encadena. Guarda el ordenador. Tiembla, paga, se va y en la ventana queda un nombre que en pocos segundos será desdibujado por la humedad.
Precioso, Fher. Esas sensaciones tan explícitas, como se sienten leyéndote. Excelente, como siempre.
ResponderSuprimirCariños!
BRAVO! que me ha encantado majo. interesante el como logras describir esa una fantasia que tornas realidad y la vuelves tuya, nuestra, de todos con solo unas lineas.
ResponderSuprimirel mejor de los saludos en estas 358 nuevas oportunidades que no?
Pd. te invito a mi mundo.
ResponderSuprimir¡Qué bueno que a esa hora ya tenga besos y cine en el desayuno!
ResponderSuprimirEs verdad que somo capaces de dejar las medialunas por esa invitación jaja
Y me encantó la imagen del nombre en la ventana...
Está realmente enamorada!!!
Un beso
Adriana
Fher, volvés a llevarme con tu escrito a una nueva escena. Como si estuviera viendo un corto. Me encantó.
ResponderSuprimirp/D. Por cierto, el hombrecito existe y anda dando vueltas por ahí, ja,ja,ja.
Saludos
GM
Fher, tu descripción instantánea, primero me llevó a la mesa junto al espectador, segundo vi perfectamente la locura juvenil que entra provocando pánico. Tercero alcancé a ver cuando el nombre se desdibujó. Pero no te diste cuenta que te seguía con mi cámara de vídeo.
ResponderSuprimirUn placer leerte Fher, la verdad muy contenta de que estés de nuevo por acá.
Un beso amigo.
Me ha venido a la cabeza las sensaciones en el estómago que sentía cuando estaba enamorado.
ResponderSuprimirCon que poco lo has conseguido, supongo que será fantástico.
John W.
fher...
ResponderSuprimirpor qué será que lo nombra hasta el agua que se escurre entre las líneas borroneadas del vidrio???
precioso y muy profundo!!!!
hermosos días!!
beso!!
Hola Fher......definitivamente tienes mucho, mucho gancho. Vamos, que me veo de prota de tu microrrelato, así, sin comerlo ni berberlo. Porque yo ni el café me he tomado. Allá voy!!!. Agur
ResponderSuprimirGenial... yo me detengo en que una mujer que escucha toda la mañana conjugar imperfectamente el preterito perfecto del verbo amar... puede dejarse invadir por esa sensación hasta temblar...
ResponderSuprimirA veces despersonalizamos tanto a los profesores que no entendemos cuan persona son..jeje
Saludos
Fher,muy buen relato. No es fácil describir la interioridad. Me gustó mucho. Fuerte abrazo.
ResponderSuprimirQué hermosa experiencia, tan intensa como breve, y qué bien descrita.
ResponderSuprimirEspero que se repita muy a menudo, amigo Fher.
Saludos.
Sin aliento..precioso!
ResponderSuprimirMil besos..
Ufff!!! Menuda manera de hacernos participe de tus sentires...sin palabras, lo que diga sera ínfimo para el valor de tus letras.
ResponderSuprimirCuando quieras, estoy...
Muaks
Es perfecto!bravo!!! no le sumaré más... sólo un beso para vos!
ResponderSuprimirSin duda, como dice Adry, la chica debe estar muy enamorada... Todo por caer en la cuenta de algo que quizá siempre estuvo ahí y solo hacía falta buscar un poco dentro de ella misma para proyectarlo en esa extraordinaria belleza que con nombre de humano le presenta el monitor... desgranándose en el vidrio de la ventana.
ResponderSuprimirPrecioso relato.
Gracias Fernando, por tu incógnita y visión además. La vida nuestra creo que se relaciona de algún modo a ese nombre que se disipa.
ResponderSuprimirSaludos en este nuevo 2010.
Me encanta el cafe expresso! y tu post!
ResponderSuprimirSembrando cine y besos en un café..
ResponderSuprimirHuele a magia.
Un beso
Qué bonito, Fher :) no había tenido tiempo de comentar hasta ahora, pero me alegro muchísimo de que hayas vuelto, se echaban de menos tus despedidas.
ResponderSuprimirEspero que la próxima tuya sea dentro de mucho tiempo.
¡Un besote!
Tomaba mi cafe en la mesa de la esquina derecha, la del fondo, aquella que te muestra cada rincon. El caballero que ordena siempre lo mismo. La pareja que ordena uno por el otro. Los indecisos que cambian de parecer al menos unas cinco veces. Y la mesera que le hae ojitos al chico que solo muestra sus ojos por encima del periodico.
ResponderSuprimirLa vi.
Besos,
¡Qué regusto da leer algo así, tan diferente, tan único, tan tuyo!
ResponderSuprimirOlí el café caliente; tecleé mi contraseña para revisar mi correo, oí el click al cerrarlo tras "la aparición"... y sentí una debilidad en mis piernas al terminar de leerte, amigo Fher.
Todo ello es porque me llegaste... una vez más.
Besos.
Y a mi me acaban de entrar unos nervios que me dejaron temblando...
ResponderSuprimirbesos
Pocas palabras y muchas sensaciones, perfecto lo transmitiste.
ResponderSuprimirCariños
Noe
Una nueva y tremenda estampa made in Fher. Siempre bordas la escena, amigo. Creo que lo tuyo, bien pensado, son los guiones cinematográficos, porque lo que es en la escena estoy seguro que te sales...
ResponderSuprimirUn gran abrazo.
Amigo buen viaje y buenas vibraciones, nos vemos al regreso
ResponderSuprimirDesde una habitacion en la joven Buenos Aires te dejo un fuerte abrazo
Buenazo!!! Aunque al final me quedé como cuando suena la alarma del carro y sales a ver qué sucede y no pasó nada, pero estás en plena vía pública en calzoncillos ante un grupo de miradas!!! En fin, estuviste fantastico. Un abrazo.
ResponderSuprimirChus!
ResponderSuprimir:)
me encanta... es de esas situaciones que uno desea vivir, en la mañana temprano tener un momento asi es precioso, y vos lo escribiste lindo, muy a tu estilo pero mucho, muuucho más cercano, mas querible ( no es q los otros no lo fueran, son queribles pero no tanto como este)
ResponderSuprimirpara q veas q todavia te leo, aunque este mas perdida que el yeti sigo dando vueltas por el mundo jaja
de paso... tengo ganas de abandonar mi blog... ya no lo quiero.
ResponderSuprimirdesdibujado por la humedad en el vidrio, pero quizás no en sus sueños.
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