Nosotros, los que cargamos con el pecado de no haber sabido vivir, nos reunimos todas las noches en el pasillo cinco del ala norte para debatir, sin consenso alguno, la misma pregunta de siempre: ¿A quién condenar por este sueño descuartizado, si los culpables estamos muertos?
Maravillosamente tétrico.
ResponderSuprimirMuy bueno Fher, me gustó muchísimo!
Beso grande!
Caray mi querido Fher
ResponderSuprimirMe has dejado sorprendida con esto que haces a manera de metáfora.
Increíble! hasta me dolió eso del sueño descuartizado, interesante forma de ver a quienes quizás mantienen como alma en pena.
Un abrazote y feliz fin de semana
Muy buena pregunta Fer. La culpable debe ser la Muerte (la viuda del amor). En mi experiencia, una vez que estuve rematadamente muerta, me di cuenta que lo mejor es pasarse lo antes posible al bando de los vivos. La vida es contagiosa y embriaga tanto.
ResponderSuprimirBesos de vida
Es mejor no culparse por un sueño descuartizado. Los sueños descuartizados abundan. Me encantó pero me desorientó un poco.
ResponderSuprimirSaludos cordiales Fher,
Placer pasar por tu casa es muy interesante.
Hasta pronto, un abrazo.
Amigo Fher, me encantó este relato. Como siempre, sin temor a repetirme, sintético y suficiente. Abrazo
ResponderSuprimirEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderSuprimirFuimos nuestros propios asesinos entonces... aniquilamos lo que nos mantenia vivos o avivamos lo que poco a poco nos dio muerte?
ResponderSuprimirUn fuerte abrazo,
Muertos de cuerpo o de alma?
ResponderSuprimirLa segunda puede resucitarse..
Un abrazo cálido Fher.
UY,Qué relato suscitador!! En tan pocas palabras poner en cuestion un tema tan crucial, como es la culpa para occidente.
ResponderSuprimirSi bien la imagen también es fuerte, no deja de ser bella.
Muy bueno Fher!!!
Besos
Pesada carga la de llegar con la sensación de no haber sabido vivir... Muy bueno.
ResponderSuprimirBeso.
¿Y por qué buscar culpables? ¿Es una culpa el no haber sabido vivir o el habernos equivocado?
ResponderSuprimirCada uno vivimos como podemos, como sabemos o como nos atrevemos. Pero al final las decisiones o las indecisiones son nuestras.
Un abrazo.
John. W.
¡Claro! ese es el pago por no haber sabido vivir, el que estén muertos irreversiblemente y su sentimiento de culpa y remordimientos flotando en el ambiente, irresoluto, para siempre. Tétrico y con mensaje, doblemente bueno.
ResponderSuprimirqué fuerte. la conciencia viene despues?
ResponderSuprimirsomos pateticos hasta para arrepentirnos?
quedan muchos todavia, muy vivitos.
besitosss
una foto preciosa...muy bien acompañada por el texto.
ResponderSuprimires fácil echar la culpa a los muertos...
Intenso,
ResponderSuprimirComo cada vez que te leo.
Que comiences una excelente semana.
Un beso
Es desconcertante aunque muy bello este relato. No creo que haya culpas`por no saber vivir, ya fue éso suficiente condena no?
ResponderSuprimirHola Fernando, nadie dijo que vivir fuera fácil
ResponderSuprimirUn beso
Ese es el mayor de los pecados... no vivir con intensidad! y cuando estamos muertos ya es demasiado tarde... así que, CARPE DIEM!!
ResponderSuprimirBesis!! :)
Amigo siempre escribiendo textos que movilisan a las personas que te leemos
ResponderSuprimir"El juego no es ganar, es solo aprender el a jugar para vivir"
Desde una habitacion en la joven Buenos Aires te dejo un fuerte abrazo
La consecuencia de no haber aprovechado el tiempo, de no intentar (aunque sea) aquello añorado cuando se pudo. Luego, claro, una vez entrado en este nuevo estadío…lo imaginado quema, y vagará eternamente. La cobardía de no hacer…genera consecuencias sin anestesia, de aquello que pudo ser…pero que no lo será nunca.
ResponderSuprimirAbrazo!
Yo creo que la culpable no es la Muerte, sino la vida misma; esa mezcla entre destino y azar que lo llena todo y nos inunda de decisiones... Me acordé de una pequeña obra de teatro mexicana que se llama "Un hogar sólido" escrita por Elena Garro...
ResponderSuprimirNi modo, ya me tocará estar instalada algún día en el pasillo cinco del ala norte...
besos.
Ah... también tu relato me recuerda a un cuento de Bernardo Couto Castillo, escrito en el siglo XIX, en el cual un pobre zombi intercepta a un transeúnte para confesarle que cuando mueres, la conciencia permanece en el sarcófago junto al cuerpo en tanto le son develadas una y otra vez las múltiples posibilidades de haber sido más afortunado al tomar otras decisiones a las elegidas...
ResponderSuprimirFher: Fuerte. Un pensamiento fuerte y una gran capacidad para decir tanto con tan pocas palabras. Creo que ya te había dicho esto ¿no?
ResponderSuprimirSaludos.
Gabriela
Inmenso, real , profundo, para meditar hondamente. Excelente trabajo!! Felicitaciones! Un abrazo.
ResponderSuprimirainsssssssss
ResponderSuprimirestuviste cerquita :)
Te aseguro que cumplieron su condena en vida, y continúan igual, por inercia...
ResponderSuprimirMe ha gustado muchísimo, amigo.
Recibe un fuerte abrazo, desde el ocaso.
Ayyy...me dió escalofríos...
ResponderSuprimirBeso
Hola amigo!
ResponderSuprimirSaber VIVIR es una OBLIGACIÓN que implica vivirla bien, con alegría, amando, y "VIVIENDO" aunque parezca una redundancia...
¡¡Pobres los que han pasado la vida sin ser felices!!...Se perdieron lo mejor...
Todo es una cuestión de actitud...Ser feliz es una obligación , después es tarde y de nada sirve reunirse por las noches en el pasillo 5 del ala norte...
Un beso
Adriana
hola Fher !
ResponderSuprimirgenial :)
me encantan los micro relatos
y este es genial me imagine a los muertos debatiendo :)
los cementerios tienen su encanto :)
me encanta volver a leerte :)
un beso!
La serena fluidez de tus palabras es muy turbadora. Análoga, a la tertulia de tus muertos.
ResponderSuprimirLástima, los míos no gustan de tomar un café y hablar un rato de lo que no se hizo.
Sean buenas tus lunas.
Genial estas imágenes y personajes que representás en esto Fher... pero más genial, la pregunta final luego de la declaración de losnosabidosvivir.
ResponderSuprimirAbrazo grande che, hace rato no pasaba por estos pagos literatos.